Ilusión de
niño pequeño
Acojo en tu
sonrisa generosa
Me reportas,
tesoro sencillo
Cuan hogaza de
pan al hambriento.
Idilio de ensueño
compartido
Ritmo de
cerdas bien mecidas
Por la
entelequia de una mesada crin
Gloria verte,
sentir tu embebida esencia.
Déjome volcar,
cuan las aguas bravas en la mar
Zambulléndome sin
miedos, sanador eres
Un conducto
poético, un hilo áurico me traes
Regalas y
zurces con ahínco de amante letreo.
Acaso no me
das palabras mayores
Cuando desde
la calle de la ribera me rescatas
Apalabrando mi
disoluta letra, mi savia nueva
Llégasme a ese
rincón sin albor, a ese bastión silente
Que tod@s
anhelamos poder iluminar, y eres luz.
Hoy Antonio,
amigo me sacias la vehemencia
Bajo la arcada
de un claustro gemelo, contiguo
Siquiera las
mariposas blancas son suficientes
Para explicar
mi emotiva certidumbre en el pecho
Sé que me
enarbolas, me subes, me sujetas.
No puedo, no
tengo tesoros que darte
Mas imposible
no será mi inmersión en los lodos
De tintado
acervo, símil del piélago donde piérdome
Para hallar
ese taconeo, ese sostén incierto
Una amalgama
de vida, de pequeños dedos laureados
Por donde
dejar escapar un susurro, un vozarrón
Casualidad quiere
ser mi fortuna, y te me entrega
Causalidad querré
ser, y describir mi fortuna, contigo.
Ya juegan los
niños, esos seres que nos habitan
Ya nos vemos
otra vez, un repiqueteo entre los dedos
Sobre la tabla
que sustenta el tiempo, ese truhan cómplice.
Imágenes: Antonio
Reyes & Belén Pablo, JacqPaRo.
©Santiago
Pablo Romero. Bluesman.









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