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jueves, 22 de mayo de 2014

Arrullando hechizos…

Arrullando hechizos…

Apenas cae el sol
Descolgando sus rayos
Entre los arrullos de los transeúntes
Y viajan raudos al encuentro
Con el parnaso del ensueño.


Unos apaciguan sus ansias
Sobre la melódica silueta del jazz
En el canon de unas setas metálicas,
Otros se pierden en vericuetos librescos,
Algunos saben del rincón del sortilegio.
Ánima cubre mi existir
Presta un cielo de música tenue
Mientras desgrano el sabor sentido
De unas miradas cómplices, ávidas,
Conseguirán hacerme levitar sobre la enea.
Desmigajando cada mota del verbo
Escogido con esmero, a razón del instante
Arribado en cada puerto
Sobre siluetas silentes de pasión y sosiego
O curvando las líneas del lienzo, de profusa inmersión
Para arribar cuan sirena varada en arenas
Un sorbo de mujer, en piel transmutada
Acaso no somos binomios de un mismo ser.
Ya resuenan los gritos en el ágora
Cuando aparece el saltimbanqui, el volatinero
Todos quieren escucharle, y vitorean
Las polainas que protegen sus pasos firmes
Está lleno de libertad, y gira sobre sus peonzas
Nada, nadie, puede quitarle su libre albedrío
Y Zoroastro se torna serpiente, bajo el ojo avizor
De una plenitud de gargantas mudas.
Perseguiremos el recodo taciturno
Apenas llegue la hora que corta el cenit en dos
Apaciguando al recolector de enjundias
Sean las luciérnagas en la calle, fanales de concordia
Acaso no fuimos, una vez, todos ángeles inmaculados
Mas qué sabrosa estaba aquella manzana
Volveríamos, una y mil veces a mordisquearla
Condición propia de un racional hombre,
Ser, sine qua non,  de mente universal.

©Santiago Pablo Romero.Petirrojo.

Dedicado a Tod@s aquell@s que en cuerpo y alma estuvisteis aposentando mi sien en vuestro regazo, mientras hilvanaba aquel hilo de serpenteo sutil.

martes, 16 de abril de 2013

Corazón de Libro…


Corazón de Libro…

Ni blanco, ni negro, ni de color
Apariencia ruda y fuerte, me sostienen
Mis venas impregnadas de negro fluido están
O de sangre carmesí, o risas enguantadas
He recorrido miles de noches y alguna más
He soñado con psicópatas y asesinos, en brumas espesas
Truncado mares, océanos y piratas berberiscos
Disociado entes, repuesto almas y exorcizado malignos
Alentado arengas de magnicidios y defenestraciones

Disparado en pechos de hojalata y corazón de frutas
Dispensado vientos rosas y maldecido esclavitudes
Ganado mil batallas y perdido muchas guerras
Sigo abriendo mi alma, a tus ojos, para que me devores
Cuan una vestal entregada a sus dioses, inocente de mi dicha
He esperado sin paciencia, y enfrentado a leyes abducidas
Me has separado por hojas, flores y tickets de compras
Apuntalado con celofán, tras una intemperie húmeda
Cincelaste con gradaciones multicolores mi tersa impresión
Todo te lo perdono, pues antes o después vuelves a mí
Me retomas, me acaricias, me hueles, me aprietas, me comprendes
Y te quedo aquellos versos, aquellas letras, aquellos olvidos
Las historias y cuentos, que siempre rechazas, los sueños
Esos que no pertenecen más que a mi mundo, 
pero velan por ti, te llena de vida 
y te recuerda, que nunca te dejaré, nunca…

jueves, 31 de enero de 2013

Vuelves…? Nunca te fuiste, Lo sé.


Vuelves…? Nunca te fuiste, Lo sé.
Los juncos vadeados por la brisa marina, junto a aquel mar. Síntomas inequívocos de la belleza del amanecer. Pliegan sus inhiestos cuerpos cuan flexible pleitesía, se postran a tu llegada, órdenes mías son. Ante ti, siempre. El que nunca se fue.
Carreras y bares, letras y chinas, amores y odios, trenes y triciclos, barcos y discoverys, explotan en el cielo, arrogantes sin comprender tu ausencia, reclaman al ignominioso enfrentamiento del Sí, pues hemos de surcar mares, galeones y miles de trincheras quemadas tras el bosque protector, para comprender que el portador es omnipresente, está cuando es invisible, está cuando no se siente, en la distancia y los vericuetos nos devuelven. Botella preñada de mensajes hacia un incierto receptor que la tomará y adecuada pose le infringirá.
Vals a medianoche, resaltos de calabazas, importancias donde no las hay, ratones que se vuelven en potros alados cuando no son necesarios. Alarido rompiente en la oscura tiniebla del olvido, acaecido en tu interior, desechas las espinas.
El pelo se arremolina sobre tu rostro y me recuerda el paseo entre juncos, las gotas de mar me recuerdan aquellas otras salitrosas que rasgaron tu tersa piel. Las negras marcas de tu maquillaje resbaladizo recuerdan tu angosto pesar, y rememoran la ciénaga del relegado transcurrir, tras una señal.
Un día la línea roja recorre el poniente y te inspira la reparación del portador de la Amistad. Y comprendes, no hay camino, no hay lodos que te puedan parar, arremetes contra el viento y la marea, doblegas las velas, rompes las alas de ángeles cíngaros e hipnotizadores durante lustros de la caída vertiginosa.
Tiendes tus brazos y repletos de su recogimiento los sientes, emulsiones reencontradas, destrezas reconocidas y grandezas guardadas en arcones arcaicos, miles de años luz distantes.
Nuca se fue, siempre estuvo cerca, mas no consideró arrimarse pues te vio sobrado, te dice. Olvidemos, le contestas. No hemos de dejar pasar dificultad a quienes queremos, ni un instante siquiera, quien piense que la sangre, enseña las letras, que aprenda a vivir pues si no morirá sin morir.
Exculpemos nuestros daños, culpemos a nuestros dueños, que los pasos son largos en este camino tan corto, y lo andado no se puede desandar.
Por ello, comprendí, que nunca te fuiste portador.

jueves, 17 de enero de 2013

Envidiados…


Envidiados…
Poetas nacen pringados de letras
Poetas, tristes cabrones de mujer y hombres
Gritábanle los tiranos, partiéndoles  sus plumas
Desdichados de ojos verdes, de luceros negros
Lenguaraces y pendencieros, sin menester
Nada quieren, insobornables son, nada quieren
No pesan la plata, no deslizan el cazo, dicen oro no
Apresadlos, lapidadlos, retenedlos, descuartizarlos
Empaladlos, acordaos del conde de Draculía
Adornan el viento de azucenas y amapolas
Rojas como su sangre, carente de ella, en sus venas
Despilfarrad su fluido carmín sobre ríos pedregosos
Escarmientos deberán de servir, de castigo
Gritaban subrepticiamente los cleptómanos desde Alí
Son la envidia de los ángeles, pues belleza hacen lo que tocan
No dejan crecer la cizaña, siembran esperanza
Son masajeadores de las mentes, soliviantadores de los libres
Conciencia, libertad, raciocinio, ecuanimidad,
Palabras mástiles de barcos de guerra, de velas ardientes.
Aunadores de conciencias en pos de libertades, de razones justas por ser iguales, no más arcos, que no sean de mi lira.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Temptation…


Temptation…
Hacía largo que no tomaba nada. Circular el plegado papel, rellenado con esmero de la mejor hierba, pasé mi lengua por el filo en peligro de ser sesgada en su fina y resistente hoja. Prendí al mismo tiempo que me recostaba sobre la cama. Tu visión en mi visión, igual que si estuvieras delante, como tantas veces. La primera calada hasta dejarme inerte, en la nube que nos subíamos juntos. La noche había cerrado sus puertas para no dejar pasar a nadie más, éramos los que éramos, los mismos.
Las calles difuminadas entre haces de brillos especiales para la ocasión, debemos de vivir la época, la estival fiesta que nos han preparado sin nuestro consentimiento, sin preguntarnos si la queremos. Nos han bombardeado y así seguirán durante largo trecho desde sus melodías anodinas, repetitivas y pegadizas, gasten y gasten, si no gastan serán desterrados del paraíso.
Una nebulosa envuelta de miles de aromas, en forma de rosas de papel impregnadas en sucedáneo de esencias naturales. Luces brillantes, cuantas más mejor, más luces más fuerte el endeudamiento directo o postergado. Psicosomáticamente estudiado para que nos sintamos culpables si no entramos en su juego, en su agónico grito para destripar unos emolumentos que no poseemos. Nos harán creer, nos harán dudar y nos mirarán de arriba abajo antes de ofrecernos. El plástico es de buena calidad si tienes un respaldo de sudor capturado en forma letreada y a largo plazo mejor, que mejor.
Mareado estaba cuando llegué, cuando redondeaba el papel para que tornara en petardo. Ahora me empiezo a dilucidar que no estás. Te fuiste encandilada por una promesa de mejor futuro. Como los de antes, un buen partido. No me importa. Al menos ahora no me importa. He comprendido mi valor. No estoy en venta. Aunque quizás hubiera estado dispuesto a vender mi cuerpo y mi alma por ti. Te dibujé, con él.
Casi tuve la tentación de alegrarme del suceso que vi en las noticias. La chica había sido arrojada por las escaleras de unos grandes almacenes por su chico. Una nueva víctima de género. Aunque debieran de llamarlo de degeneración. Le recriminaba la carestía de su tarjeta, de la falsa promesa de comprar lo que quisiera. Y por ello la hizo volar la última vez.
Tuve la tentación de alegrarme por tu planeo. Me sentí ruin, tan solo un momento después de pensarlo.
Ahora escribo estas letras, esperando en la salita de urgencias, esposado, donde te han operado y aún no me despejaron la duda. Aunque el tiempo ha sido suficiente para aclarar mi borrosa tentación de alegrarme. Espero te pongas bien y el degenerado que te empujó se pudra en el cementerio.
 Pues no importa que tenga que creer, a ver si decides aprender y pasar el tiempo de mi encarcelamiento, por tu venganza, en espera de mi salida.
No me importa ya que te fueras, me importa si volverás.
Sigo viendo tus ojos azules, grises, verdes, en fin…observo el poema que leías, donde señalado tenías mi escrito…

lunes, 1 de octubre de 2012

Entre letras.


Entre letras.
Rodeados de letras, enemigas, dicen que son.
Abren las puertas de la percepción.  
Descubren la inmensidad de albures.
Del deambular por los recovecos intrincados.
Alumbran donde ellos ponen oscuridad.
Nos muestran la existencia de otros núcleos.
Con ellas revelamos otras carestías.
Son migas de pan en el camino.
Nos comunican, nos revelan, nos enseñan.
Nos descubren, nos unen, nos guían.
Nos muestra sus manos, sus columnas.
Nos entrega su apoyo, imponderable.
Será su pútrida alma de buitres.
Será su dentera por no conocer su inopia.
Será porque la alienación arraiga más en los ignaros.
Será por su mala saña, inhumada desde los orígenes.
Será por su ineptitud de seguir al sabio.
Su envidia le concibe espécimen hiena.
Espera tu putrefacción para nutrirse de tus despojos.
Sin vislumbrar que si hubiera sido león,
Rey sería y darse un hartazgo de primor glorioso.
Nació hiena,
Buitre morirá,
Pobre alimaña, perseguir unas letras.