Translate

Mostrando entradas con la etiqueta mañana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mañana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de enero de 2013

Crisálida de Seda…


Crisálida de Seda…
Risas y contoneos, desvelos de cuerpo esbelto y grácil
Ligeras, longas y aligeradas piernas embelesan mi ser
Mis manos quieren aplaudir tu danzar, saltos pequeños
Rocíos de la mañana, clarividencias de un sueño anhelado.
Me quiebro cuando tu cuerpo de diosa entregas en vida
Rodeas tu bello cuerpo con vello hilo, sedosa espuma
Cuelgas y resistes por tu progenie, madre de cachalotes
Silbidos en un mar de aires y sangres esparcidas, escalones
Dolor de causas perdidas, quebrantos de letras forjadas
En fraguas de metálicas de Urano, rojizos restos salpicados
Retinas impresionadas en un dintel de mis párpados.
Destrucción y restos, sedas esparcidas y rocas quebrantadas
Gritos abnegados y súplicas lamentadas, oscuros rincones
Pergeñados con el cabo de sebo de tu alimento, almijar de secado, de tu cuerpo renovado
Estiramientos, recelos y baldeos, renovación transformada
Metamorfosis de ser vívida en mortecina espera
Inversión de la alicaída expectativa a la altisonante llegada
Metempsicosis de un ser excelso en uno más sublime alado
Y la mañana de hálitos y céfiros se preña, alegrándose
Recibimos una enseñanza de supervivencia, un todo
Unos hilos envueltos de suave vida y amarillenta fogosidad.



martes, 18 de diciembre de 2012

Un Verde Profundo.


Un Verde Profundo.
Una luz penetrante acariciaba las hojas de los frondosos habitantes del bosque. Impregnado de rocío de la mañana, sobrecargado el ambiente de bruma fresca. Mi espalda apoyada sobre el viejo parlante, el contador de sueños, el milenario  sabedor de historias, me acoge sin protestar.
Sonidos apaciguadores, embaucadores, crujir de ramas, bailes de hojas y viento, cantos de pájaros, roedores haciendo acopio de sus alimentos, las hojas caen tiñen el marrón dorado, otoño.
Entre tanto aún los perennes macizos nos rodean de múltiples tonalidades de verde, los brillantes translúcidos
 zarandeados por los rayos solares. Corre el amarillo y termina en el verde profundo, donde no llegan ni si quiera esos potentes haces de luz natural.
La espalda me advierte, con un recorrido escalofriante, que morfeo me atrapó, tarde se me hizo en el bosque profundo, llegando a perder la noción del tiempo, o es aún peor, la noción colorista. La belleza verde y el amarillo brillante adornado de marrones dorados se han vuelto grises.
 El gris se adueña del paisaje, para cada vez más profundamente enterrarme en la máxima oscuridad. Parece que estamos tras una erupción maldita que hubiera esparcido las miles de partículas cenizas, mas y tenemos suerte, no aumentó la temperatura hasta terminar con nuestra existencia. 
Es simplemente, o no tan simple, que la compañera de la noche, la oscuridad, atrapó nuestros
 sueños. Pero no le temamos, dejemos que circule, dejémosla pasar. Cohabitemos con morfeo y disfrutemos del cobijo del vientre del árbol milenario que en sus entrañas nos acoge, para que el rezumar de la mañana no nos humedezca el pensamiento y deje volver al mundo del color. Suerte y buen sueño.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La Sal.

La Sal.

Diluida, invisible, presente, escurridiza, preciada, fuente de conservación, rastro visible dejas sobre piel que te posas.
Discurrimos entre estrechos senderos, franqueados por enormes sombras provocadas por no menos grandiosos árboles, a veces agradecemos su cobijo, otras, cuando la luz del día desaparece su misma presencia, despierta los dragones que nos atenazan.
Insípida, incolora, gris se torna la mañana, homicida de la noche, búsqueda sempiterna. Un logro como el encuentro, el choque brutal del blanco y el negro. No se mezclan, pero dejan huella en ambos interiores, penden del hilo inocente. Y se armonizan.
Blanca se convierte en luz cegadora sobre fondo de oscuridad arenoso. Dejando traza diluida quimérico de anular.
Sabor buscado, entre los sabores. Que probado jamás olvidado, peligrosa dicen unos, deliciosa otros, conservadora de vida, alegradora de paladares. Pruébala y sonreirás. Crea adicción. Sin ella no podrás después pasar, el doctor no probar te dirá.
Sabio aquel, tras observación, pruebas y muchos errores entendió. La luz del astro rey, hará el trabajo de hacerla aparecer. Su único, que no fácil, ni baladí encargo será conservar después de conseguida. En recipiente adecuado, libre de humedades que le lastimen su alegría, que recuerde añore donde diluida sus principios tenía. Volver a perderse en el diluido fluido, de donde la separaron.
Hombre completo no vive sin alimento. Fuente principal de sustento. Con chispa en su alimento, mejor. Los doctos dirán, se puede pasar sin ella, y el cuerpo lo agradecerá. Los amantes de la alegría dirán, qué es un cuerpo eterno, vivo como roca que no siente, no paladea, no saborea un sublime bocado porque el docto, que sólo supone, le diga o no, no, eso te hace daño. No pensó en el daño horrendo de vivir sin sabor.
Los idealista contrapondrán, si no lo descubres, no añorarás. Y les respondo, qué sabio se conforma con no conocer. Qué querrá lograr ser el más ignorante, el más sabio desconocedor, ese será su ascetismo?.
Camina el mundo, desgasta zapatillas entre los hombres y saborea la chispa que portan. Cuando la sal sazone tu alimento, comprenderás que es mejor morir de hipertensión y feliz. Otros peligros nos tragamos durante la vida, y creemos que esos son inevitables.
Así, en contra del juramento hipocrático y los posibles detractores. Tú, siempre conmigo, Sal. Chispa que enciendes mi alegría, cuando me rodeo de mi alimento. Luz, que iluminas mis bocados más preciados. No faltes nunca de mi mesa. Te descubrí o te me descubrieron, Sal. Gema de vida.