Al igual que
un llamado
Sin esquinas
Entre huellas
de culturas milenarias
Pinto un cielo
sin estrellas
Su azul me
obnubila
Aquel rojo
donde me zambullí un día
Hoy me recorre
la piel henchida
No hay ser más
gozoso
He vivido el
cántico tenue
Ese aguijón
suave que nos inunda
Cual si fuera
un riachuelo lácteo
Apenas a un
palmo del éxtasis
Todo se yergue
como las espadañas al orbe.
Generosa carcajada
batiente
Cimbrea la
arcilla de sus escarlatas ladrillos
Ante el candor
vestido de fémina majestuosa
Tú, diosa que
enervas el horizonte.
Juego arrastrando
los pies por el polvo
Para esconder
mis defectos
Y dejar que me
salves, me rescates
Donde la noche
se hace sigilosa
Quiero saber
de ti, del júbilo amado
Al saberme en
tu regazo, cual aquella vez
Pajarico diminuto,
aleteador, preñado de vida
Ya sé de mi amparo,
he posado en ti
Cada uno de
mis logros, son tu remembranza.
Déjame que
eleve mis dedos de laurel
Danzar los
obligue mientras veo tu halo volar.
©Santiago
Pablo Romero.Bluesman.Alados Seres.
Imagen:
Mercedes Dueñas & JacqPaRo.








