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domingo, 19 de mayo de 2013

El Sabor Del Plomo…


El Sabor Del Plomo…
No hay salida
Mi cuerpo siento derrengado
El cañón gélido muerdo, entre fotogramas quebrados
Adolescentes apaleando con bates de aluminio a un mendigo
Cadenas con rosales de espinas, ensangrentadas
Al cuerno, las bellas palabras del pederasta políglota
Condenado a la silla eléctrica, el hispano y de tez oscura
Cabelleras afeitadas gritan al mundo aterrado

Alientan el crematorio para los disolutos
Ellos que inventaron un hijo endiosado
Lo culparon de sedición
Clavándolo en maderos a vinagre y sal, y acero costal
No hay efugio
Muerdo el glacial mortero, deseando que todo llegue rápido
El plúmbeo molde duerme paciente
El masajeo del gatillo, un dedo y todo termina
Soy el mundo quebrado por tantas falacias podridas y malévolas
Ya sé que me veis mujer, y es que soy putrefacta costilla
Oprimida, hembra, negra, inmigrante y débil
Los cruzados del obelisco quiebran la noche y los separan
Buenas palabras a la derecha, borregos de dios, mentes ignaras
A la izquierda mamporros a diestro y siniestro, mastuerzos
Adoradores del fruto del árbol de la ciencia
Sabedores y emancipados de las babas del pastor
No hay evasiva
El plomo hace presencia y quiebra el silencio, enmudecen las sombras y el aire se impregna del sabor del azufre.

viernes, 13 de julio de 2012

Hoy Soy Klimt…


Hoy Soy Klimt…

El astro me encandila
Y las olas recorren mi cuerpo
Flotando, agarrándome en tirabuzones
Y mi follaje se balancea y danza a su son
La sal arranca la luz, y el brillo níveo del océano
Un árbol se ciñe entre las vestiduras
De nuestros atuendos, de nuestros vástagos
El rojo crema la estirpe de ancestros entregados y dilapidados
El amarillo trigal frondoso, amilana la tarde
Colorea el horizonte y desvirtúa visiones reales
Canto de mañana, melodía de ayer, lacrimosa
Y Gustavo, sean mis dedos alfileres que prendan tu seda
Y vistan tu piel, no soy sastre áurico
Mas, podrá enhebrar el canto de cuerda de la red
Esa telaraña que te atrapa
Ese manto de majestuoso atuendo regio que portas
Soy ovillo en las ramas, soy fruta en tu boca
Eres dulzor en mis pestañas, parto en busca del vellocino
En esta tabla, te quedo el reflejo de nuestro destino
Ya, ya sé, soy osado ante tan pulcro candor
Y qué, quién si no fuera arrojadizo sería tu merecedor
Tú, grandiosa altura, cóndor de la mañana…