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jueves, 4 de octubre de 2012

Abril. El Futuro.


Abril. El Futuro. (Posiblemente, Siga Sirviendo...) Extrapolemos tiempos. Viajemos hacia atrás, aprendamos. Viajemos hacia delante, apliquemos. La historia no es más que un compendio de errores y manipulaciones de lo sucedido por los vencedores momentáneos. Meros portadores del galón batallístico.
Pasado el tiempo, azulejos recordatorios de hazañas inmerecidas, mutiladas de la verdad, terminan siendo lápidas con epitafios que no dejan cerrar heridas.
Menciones otorgadas a inmerecidos adoradores de Ra, terminarán por dañar a su estirpe, para su escarnio. Y donde quiso ser, simplemente quedará una mancha imborrable, su efímera existencia se recordará entre los anales de las plagas. Encumbrados serán los merecedores de pleitesía ganada por su inteligencia al servicio de sus semejantes. El tiempo sirve para hacer relucir a los profetas, incluso en sus tierras. Y devolver a ella, a quienes no debieron salir de allí. Pero enfermedades ha de haber para que valoremos la salud.
Cercanos estamos a la efeméride de un suceso recordado por posible principio de un día mejor. Pero la indecisión de los más necesitados quebró el comienzo de una nueva era. Hubo que pagar por ello, con cerca de cuarenta años de opresión y retroceso en todos los ámbitos. Bueno menos en uno, el que ya iba en declive. Pero por eso mismo, los más afectados se unieron para desbaratar el amasijo de ilusiones de los más necesitados.
En cambio hoy tenemos un arma muy importante, si sabe utilizar. Nuestra educación. Sí debemos saber utilizarla en pro de mejorar el equilibrio. 
Si la utilizamos, dejándonos llevar por las alienantes promesas, en beneficio egoísta de nosotros, entonces no habremos aprendido nada. Los poderosos pueden comprar las mentes más privilegiadas, pobres mentes en el fondo. Tienen la plata, alimento intravenoso con el que envenenaron el mundo. 
Pero los hay abstemios de esa necesidad de inyectarse esa droga, sí con la que nos manipulan, el dinero.
 Satisfacciones que se utilizan tocando las fibras sensibles y que por tanto son difíciles de eliminar. 
Demostrémosles que el cielo se está llenando de camellos, pero de ellos hay pocos. No quedan ni para polvo. Riámonos de sus alienantes ideas. Otro mundo es posible. Despacio y buena letra
En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los tres primeros relatos completos, pronto el cuarto. UN HOMBRE DE GAFAS NEGRAS. con las ilustraciones de José L. Martínez REBOTE.





jueves, 6 de septiembre de 2012

No,no soy un héroe.

No,no soy un héroe.
Tú puedes conseguirlo. Escucho muy cerca de mí. Ahí aparece ella. La luz del sol da sobre su espalda, la veo en la entrada. Una maraña de luz le conforma un aura celestial, su menuda figurada, realzada por los contrastes de la luz. Y su voz dulce, comprensiva. Siempre dando ánimos, siempre sintiendo cuando necesitas una mano en tu hombro, una palabra confortadora. Ocultará tus faltas ante todos, aunque intente corregirte. Te perdona siempre, incluso lo imperdonable. Ella diosa de tu hogar, cuida de ti, de vosotros. Al verla entrar, la sonrisa renace en mi cara. Un simple beso, la reconforta. Hola, Madre. Hola hijo, como llevas eso, lo terminas. Sí, ahora seguro. Me vino lo que me faltaba, ahora nada me puede parar. Me alegro. Yo lo sé, Madre.
Un día abandonas tu ser más preciado. Una nueva vida has de comenzar. Nuevos caminos llenos de incertidumbre. En su pesar, entre sonrisas y lágrimas te entrega a otra diosa, te encomienda a sus cuidados. Para ella no has crecido, te otorga todas las virtudes, todas las destrezas, eres el mejor. Pero para ella sigues siendo su niño. Es Amor de Madre.
La nueva diosa, te reconforta de una forma distinta. Te da placer en el alma con otras esencias. Llega a encender muy dentro de ti, una llama imposible de apagar. Una energía nueva te llena los más recónditos rincones de tu ser. En los momentos álgidos llenáis el hogar de jadeos, propios de bestia en la lucha. Una lucha placentera que termina en un éxtasis fulgurante elevador al mismísimo cielo. Entonces comienzas a descubrir dónde está el paraíso.
Hay desmoronamientos de piezas mal colocadas, como en todas las construcciones. Pero encuentras para qué te dieron la herramienta más preciada que tenemos, la comunicación. Utilizas todos los sentidos, aprovechas la sensibilidad de tus dedos, el erizamiento de los vellos de tu piel, la palabra. Todo es reconstruíble. La comunicación mantiene el edificio como el primer día. La confianza forjada a cada instante. Un día le dices, gracias Mujer, ella te sonríe. Para ti, el mejor laurel.
Esas princesas dan mucha pelea, son traviesas, alocadas. Se fastidian una a la otra, a veces por chinchar. Se dicen entre ellas. Yo me digo, se buscan, necesitan escucharse, el sentirse cerca. Son amigas, son confidentes, se quieren, son Hermanas. A veces acaloran a la diosa. Pero notan, aunque sea un instante, su ausencia. Necesitan de ella.
Todas, las tres se han acercado. Al unísono, me malcrían. Eres el mejor. Tienes que sacar lo que guardas en tu interior y compartirlo con todos. Con nosotras ya lo haces, pero debes de lanzarlo al viento. Que la brisa impregnada de azahar aromatice tus hilados, ese manto que tejes debe de proteger del frío a todos. Los merecedores desde un primer momento y a los otros.
Si son ignaros habrá que educarlos. Si son ciegos habrá que hacerles ver. Sin son glaciales habrá que buscar su chispa, pues tenerla la tienen., y fundir su interior.
Las enfrento a mis ojos, una a una, les proclamo. No, no soy un héroe. Qué puedo yo. Tú eres la Mejor. Mujer. Incomprendida. Sufridora. Tú eres Laurel.
Para ti Mujer.Madre.Hermana.Amiga.Compañera.Hija.Todo.
(TINA.Te lo explica Mejor.SIMPLY ROMA.AQUÍ)
En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS . Ya tenéis los cuatro primeros  relatos completos, pronto el quinto. MI SUEÑO...SE PIERDE EL TREN con las ilustraciones de José L. Martínez REBOTE.